Y no eres el/la único/a.
Más allá del "¿y qué más da que no vaya a votar?", del "total, por un voto" o del "nada va a cambiar", son muchas las razones que hacen que algunos no visiten su colegio electoral el día de las elecciones. El poco interés por la política en general o la falta de información sobre las distintas opciones dificultan que nos posicionemos a favor de un partido determinado. Debemos ser exigentes y realistas; lo primero porque se trata de decidir quién va a liderar y a regular nuestra vida como sociedad democrática, lo segundo porque seguramente no encontremos un partido político con ideas exactamente iguales a las nuestras.